Inicio
Desde siempre los nuevos retos me han motivado, y sin ninguna duda los que mejor me han proporcionado estos retos, han sido los encargos de clientes exigentes que tienen un capricho, de la índole que sea. Hay que adaptarse a unas normas establecidas por ese antojo para poder llegar al máximo de esa idea que les ronda por la cabeza. En ocasiones nos nada fácil y ahí es cuando surge el reto de conseguirlo pero intentado en todo momento canalizar el trabajo dentro del estilo e ideales propios que lleva dentro cada artista.

En el año 2002, terminé uno de los cuadros que sin ninguna duda, ha sido la obra pictórica más peculiar e interesante frente a complejidad técnica y reto personal. Un capricho de un cliente familiar, que me encargó un cuadro sobre temática simple, un día de caza, pero a su vez complicado por todo lo que en el lienzo se tenía que plasmar. Él, su hijo y todos los hermanos, los mismos perros que tuvieron, un caballo blanco y bajo el decorado de Benavides de Órbigo en los años 70. Tuve que estar muchísimas horas de cacería con la familia Carbajo Guerra, pero fueron sin duda unas horas muy gratificantes, sobre todo, por lo que aprendí técnicamente con este cuadro, en cuanto a composición de escena, comunicación entre los personajes, cromatismo, anatomía y mucha paciencia y dedicación.



SIETE DE LA MAÑANA - Óleo sobre lienzo - 195 x 100 cm - Año 2002


          


                     



En 2009, otro cliente decide decorar las dos paredes frontales que consolidan los descansillos de la escalera de su casa. En la pared del descansillo inferior deseaba un espejo y en las paredes del descansillo superior, éstas de gran envergadura como suele suceder en estos espacios, deseaba un árbol con colorido otoñal. Esas fueron sus únicas y simples reglas, el resultado final, el que presento a continuación. Ni podía ser un espejo cualquiera, ni podía ser un simple cuadro de un árbol. Aquí tenía que poner muy a juego y en valor, el concepto de decoración frente a una funcionalidad. El espejo es decorativo, original y sirve para verse y ampliar visualmente el espacio en esa zona. El obra pictórica del árbol, dio vida a esa zona muerta de la vivienda y uno de los módulos, tiene luz artificial para iluminar el descansillo en esa zona.


                  



 

ÁRBOL DE OTOÑO - Acrílico sobre lienzo - 21 módulos de 40 x 40 cm c/u






Surgieron otros encargos de menor envergadura frente a ese concepto de reto para mi, pero que por alguna condición, destaco aquí como obra de capricho. Un tríptico floral a juego con un edredón de la cama pintado a mano y que va a acompañar como cabecero, como otro dos regalos de boda también para cabeceros de cama, de ejecución tan simple como decorativa.



FLORAL I - Acrílico sobre lienzo texturizado - Tríptico. 150 x 100 cm



FLORAL II - Acrílico sobre lienzo - Cuadríptico. 150 x 89 cm




OTOÑO - Acrílico y colage sobre lienzo - Políptico. 150 x 73 cm

△ Subir pantalla